Dolor lumbar inespecífico

La mayoría de la población sufrirá en uno u otro momento de su vida dolor lumbar. La evolución del mismo es benigna en la mayoría de los casos y desaparece en unas cuatro semanas. Sin embargo, un pequeño grupo de la población (entre un 10 y 40%, según autores) sufrirá un dolor crónico. Los pacientes con dolor lumbar crónico suponen un verdadero problema económico para los países desarrollados (Waddell, 2004), de ahí la importancia de la clasificación adecuada del mismo, en aras de ofrecer un tratamiento adecuado y disminuir el gasto sanitario asociado.

Hasta un 85% de los dolores lumbares se consideran inespecíficos, puesto que es difícil o extremadamente caro, reconocer la estructura provocadora del dolor. O´Sullivan (2005), estableció una clasificación del dolor lumbar basada en:

1. Pacientes en los que una patología explicaría su dolor, que presentan una actitud antálgica y una alteración del movimiento claramente relacionada con su dolor.

2. Pacientes en los que predominan los factores psicosociales, sin una base orgánica de su dolor. Presentan un dolor desproporcionado al estímulo recibido y sin demasiada lógica o reproductibilidad durante las actividades provocadoras.

3. Por último, un grupo en el que las estrategias erróneas de afrontamiento se asocian con alteraciones del movimiento, caracterizado por un comportamiento de evitación y en el que destaca una reducción de la movilidad en la dirección del dolor y un aumento de la presión articular como consecuencia de una rigidez muscular protectora, o bien con alteraciones del control motor, caracterizado por una inestabilidad articular en la dirección del dolor, que conlleva la aparición de un movimiento provocador del que el paciente es inconsciente (por ejemplo, hiperflexión lumbar durante la flexión de columna debido a la inestabilidad anterior del segmento concreto).

Lógicamente, el tratamiento en uno u otro caso será distinto, atendiendo a la patología subyacente, factores psicológicos o sociales, pero también a las disfunciones del movimiento, proponiendo un programa encaminado a aumentar la movilidad o estabilidad según las necesidades del paciente, y el afrontamiento del miedo al movimiento.

Posteriormente, Dankaerts y O´Sullivan (2011) observaron que esta clasificación basada en los mecanismos tiene una buena fiabilidad interexaminador, por lo que parece puede ser útil clínicamente. ¿Qué opináis al respecto? Si os interesa, en julio tenemos un curso en Valencia.

Dankaerts W, O´Sullivan P. The validity of O’Sullivan’s classification system (CS) for a sub-group of NS-CLBP with motor control impairment (MCI): Overview of a series of studies and review of the literature. Manual Therapy 2011;16

O’Sullivan P. Diagnosis and classification of chronic low back pain disorders: maladaptive movement and motor control impairments as underlying mechanism. Manual Therapy 2005;10(4):242e55.

Croft P, Macfarlane G, Papageorgiou A, Thomas E, Silman A, Thomas W, Silman A. British Medical Journal 1998;2(May): 1356–9.

Dillingham T. Evaluation and management of low backpain: and overview. State of the Art Reviews 1995;9(3):559–74.

Waddell G. The back pain revolution. 2nd ed. Edinburgh: Churchill Livingstone; 2004.

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¿Agujeros en mi espalda?

A veces los pacientes nos sorprenden con algunas declaraciones cuanto menos curiosas respecto a su problema y que, sin embargo, no lo son tanto cuando analizamos la situación a la luz de los conocimientos actuales sobre el dolor.

– ¡Siempre tengo dolor en la espalda, un agujero en la columna lumbar!

Ante esta descripción del dolor, uno no puede más que quedarse perplejo, imaginando una entrada hacia un vacío en la columna del paciente, que sufre una alteración de su cuerpo virtual.

En un estudio piloto en el que se analizaba la discriminación tactil y la percepción corporal, Lorimer Moseley, encontró que la mayoría de los pacientes con dolor lumbar crónico tenían dificultades para acabar de dibujar el contorno de su columna lumbar en el lado en que sufrían el dolor, así como también una menor capacidad de discriminación entre dos puntos ¡Algo así como un agujero perceptivo en su columna!

Si bien se trata de un estudio con sólo seis pacientes con dolor crónico, al menos justifica un estudio con una mayor población y más recursos.

La alteración en la percepción corporal se había demostrado anteriormente con pacientes con Síndrome de Dolor Regional Complejo y con miembro fantasma. Los resultados de este estudio apuntan que el entrenamiento del cuerpo virtual puede ser efectiva en el tratamiento del dolor lumbar crónico, como ya ha demostrado en los casos anteriores.

La plasticidad del sistema nervioso, nos brinda la oportunidad de trabajar en la recuperación de la relación óptima entre el cuerpo virtual y físico del paciente. Contamos con diferentes herramientas en este campo: imaginación, reconocimiento de partes corporales y de la lateralidad, trabajo con espejos, ejercicios propioceptivos…

Moseley GL. I can’t find it! Distorted body image and tactile dysfunction in patients with chronic back pain. Pain. 2008;140(1):239-243.

Licencia Creative Commons
Agujeros en mi espalda por Carlos Castaño Ortiz se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

Los trabajadores mandan.

De vez en cuando los profesionales de la salud (como casi todos los profesionales) necesitamos una bajada de ego hasta que éste tome tierra. Muchos de los que nos ocupamos de la medicina del trabajo tenemos una concepción de nuestro ámbito laboral tan compleja y multifactorial, que a veces resulta una tarea desalentadora. El tipo de actividades realizadas, la ergonomía, las relaciones entre compañeros, la jerarquía laboral… siempre están en nuestra mente pero bajo nuestro propio prisma. Alardeamos de escuchar a los pacientes, pero algunas veces nos sorprendemos cuando, fuera de la consulta, la realidad es muy distinta.

Estos dos artículos se basaron en una premisa tan sencilla como preguntar a trabajadores con dolor lumbar sus preocupaciones y pensamientos acerca de su problema y sobre sus experiencias con las modificaciones realizadas en el trabajo como consecuencia de su dolencia.

Así, encontramos perlitas que deberíamos tener en cuenta en nuestra actividad, como que los consejos pueden crear una predisposición (“Me dijeron que siguiese trabajando, pero si notaba algo que agravase el dolor, parase. El dolor empeoró durante unos días”), la importancia del trabajo en solitario tanto para bien (“Me permite regularme las tareas”) como para mal (“Si estuviese trabajando para alguien…seguramente ya estaría despedido”) o las preocupaciones de sus capacidades futuras (“¿Seré capaz de hacer esto cuando tenga 60 años?”).

Resulta muy llamativo el papel del jefe a la hora de colaborar con el departamento de salud laboral (“Vi que mi médico del trabajo y mi jefe sólo se comunicaban vía email”), sus concepciones acerca del dolor (“Tranquilo, te compraré una silla nueva y ya está”), la sobreprotección antes comentada (“Mi jefe es muy bueno, si ve que no puedo hacer algo me dice: déjalo estar”) e incluso la influencia que tiene el que el mismo jefe haya tenido experiencias similares de dolor (“Tengo suerte de que mi supervisor haya tenido problemas de espalda como yo para que sepa lo que se siente”).

Así también, el papel de los compañeros es crucial. Tanto es así, que los trabajadores llevan mejor un consejo o una modificación en el trabajo cuando ésta proviene de sus colegas que si la fuente es el jefe o el personal sanitario.

¡Dejemos que hablen!

El Dr. Paul J. Watson es profesor de manejo del dolor y rehabilitación en el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Leicester (Reino Unido) y presentará su ponencia Integrando los factores psicosociales en la fisioterapia del dolor en el próximo congreso internacional de la SEFID.

Nota del editor: como he tenido la suerte de ser el encargado de revisar y publicar esta entrada de Moisés Giménez, voy a aprovecharme y contaros que las ilustraciones (porque alguno nos lo ha preguntado) también son suyas. La del dolor lumbar creo que es especialmente buena, por muchos motivos.

Shirley Sahrmann en Valencia

Hola a todos.

Para estrenar el blog, queremos anunciar uno de los eventos más interesantes en cuanto a formación se refiere de 2012, la visita a Valencia de la profesora Shirley Sahrmann para impartir el curso Síndrome de alteración del movimiento de la columna lumbar y cintura escapular-hombro.

Sahrmann es profesora de Fisioterapia/Neurología/Biología Celular y Fisiología en la Escuela Universitaria de Medicina de Washington, en St.Louis, Missouri. Se licenció en Fisioterapia y realizó sus estudios de máster y doctorado en Neurobiología en la Universidad de Washington. Es miembro destacada de la Asociación Americana de Fisioterapia (APTA) y ha recibido diversas condecoraciones (mérito a la investigación por la Asociación Marion Williams y galardonada por la Lucy Blair Service y Kendall Practice, John H.P.Maley Lecture y Mary McMillan Lecture). Ha recibido también una condecoración por su trayectoria en la Universidad de Washington, el galardón de la School of Medicine’s Excellence in Clinical Practice y ha sido nombrada doctor honoris causa por la Universidad de Indianapolis. Ha trabajado además en la junta de directores de la APTA.

Es autora de Diagnóstico y tratamiento en las alteraciones del movimiento y Movement System Impairment Syndromes of the Extremities, Cervical and Thoracic Spines, y acudirá a Valencia de la mano de ADEIT y la SEFID, del 25 al 28 de julio de 2012 para hablarnos precisamente de la valoración y el tratamiento de estas alteraciones del movimiento y la postura.

Enrique Lluch, vicepresidente de SEFID y miembro del Departamento de Fisioterapia de la Universitat de València, nos habla del curso:

 El sistema de movimiento es un sistema fisiológico que se encarga del movimiento del cuerpo en su conjunto o de cada una de sus partes. Este es el sistema del cuerpo del cuál es responsable el fisioterapeuta. Al igual que ocurre con otros sistemas del cuerpo, desarrolla disfunciones que necesitan ser diagnosticadas y tratadas.  En este curso se describirán las disfunciones musculo-esqueléticas que se desarrollan en respuesta al estrés tisular inducido por las actividades de la vida diaria y que están influenciadas por las características personales de cada uno. Los movimientos repetidos y las posturas mantenidas de la vida diaria provocan cambios tisulares que son la principal causa de las disfunciones. Durante el curso, se describirán los síndromes del sistema de movimiento de la región lumbar y el hombro, la valoración para identificar los síndromes y el tratamiento. El objetivo es que el fisioterapeuta identifique las alteraciones del movimiento, la alineación postural, la longitud muscular, la rigidez y el rendimiento y su relación con los diferentes síndromes dolorosos. Los signos y síntomas de los síndromes que el fisioterapeuta deberá diagnosticar se describirán con detalle. En el curso se incluirán, además, instrucciones en relación a los tests que conforman la valoración, que está diseñada para desarrollar y confirmar el diagnóstico así como identificar los factores contribuyentes. También se le proporcionarán al estudiante instrucciones para desarrollar un programa de tratamiento consistente en ejercicios terapéuticos precisos, corrección de la alineación postural y patrones de movimiento asociados con actividades funcionales y deportivas.

Además de las sesiones teóricas, se incluyen en el programa demostraciones prácticas de la valoración, así como el proceso de obtención de un diagnóstico y selección de los ejercicios correctivos. Los participantes practicarán la valoración, llegarán a un diagnóstico, desarrollarán un programa de tratamiento y corregirán los patrones de movimiento alterados de los síndromes de la región lumbar y el hombro.

Cabe destacar que los miembros de SEFID tendrán un descuento de 90€ en la inscripción del curso.

Esperamos que sea de vuestro interés. Si tenéis pensado inscribiros, os recordamos que el número de plazas es limitado. Podéis hacerlo online desde este enlace.

Un saludo, y pasad un buen día.